jueves, 7 de enero de 2010

Poemas dedicados a Carlos Gardel en vida

De la misma manera que hemos visto las canciones dedicadas a Carlos Gardel, cuando estaba con vida, existen poemas que también le han sido dedicados antes de su desapariación física en Medellín el 24 de junio de 1935.

Encontré nueve poemas, los cuales ordené por orden de aparición, desde el primero escrito en 1922, lo cual hace pensar que la fama de Gardel fue muy anterior a la que suponemos.


1) "A CARLOS GARDEL"
(Afectuosamente)

Ruiseñor inimitable de gorjeos estupendos,
Que modula suavemente cadenciosas notas graves,
Yo te canto porque siento las nostalgias de tus notas
Como un cántico sublime y envidiable de las aves.

Con la notas melodiosas te acompaña tu figura
Con la mímica tristeza como un canto de oración,
Es tu música grandiosa donde llenas de dulzura
De tristezas y de congojas al más rudo corazón.

Van brotando a raudales de tu alma soberana,
De tu alma tan sensible sentimientos de emoción,
Yo te canto porque eres el cantor de los cantores,
La figura sacrosanta de mi libro de oración.

Yo sé muy bien que a ti te envidian las aves con sus trinos,
Yo sé también que tus gorjeos han creado distinción,
Y por eso yo te canto, te distingo y te venero,
Porque sos el Evangelio imperante de emoción.


Versos de Juan Raggi, publicados en el número 14 de la revista “Canciones populares”, de julio de 1922.


Quisiera destacar la parte donde el autor expresa: “Yo te canto porque eres el cantor de los cantores”. Hoy día no nos llamaría la atención esta frase, pero vale recordar que estos versos fueron escritos en 1922.


En ese año, Gardel todavía no había triunfado España ni en Francia y faltaría más de una década para su etapa en Estados Unidos. No había debutado en radio, ni filmado los cortometrajes de 1930, siendo su imagen conocida por sus presentaciones personales y revistas.


Contemporáneo de Gardel, Juan Raggi había nacido en Buenos Aires el 9 de julio de 1890, apenas unos cinco meses antes que el máximo cantor, falleciendo en Niza, Francia, el 23 de junio de 1932, es decir tres años y un dia antes que Gardel.


Se inició como la mayoría de los cantores y guitarristas de la época, formando dúos y tríos a partir de 1915, siendo el más importante el que integrara con el cuyano Saúl Salinas y el guitarrista Rafael Iriarte.

Según cuenta Orlando del Greco(1), fue por intermedio de José Ricardo que conoce a Gardel en 1921. “El Morocho”, buscaba un cantor para reemplazar a su compañero de dúo José Razzano, que debido a una afonía no podía acompañarlo en sus actuaciones en el teatro “Argentino”, por lo cual Juan Raggi formó un dueto provisorio por quince días, hasta la recuperación de “El Oriental”.


A partir de 1925 estuvo en Europa, tanto como cantor solista, como también vocalista de las orquestas de Bianco-Bachicha, Víctor Lomuto y la de Manuel Pizarro.


Fue también compositor, habiéndole grabado Gardel en 1926 el tango “Oro muerto” (“Jirón porteño”), que compusiera con Julio Navarrine.



2) "BATIENDO EL JUSTO"

A Carlos Gardel (El más trovero de los troveros), derecho viejo!


¡Es un coloso, compadre!

Es el artista, predilecto, el unico hasta la fecha.

Es el nuevo “Santos Vega”; si hay que creer o reventar.

Cuando interpreta un estilo, hay que darle la derecha…

Si es un criollo de mi tierra: que sabe lo que es cantar.

Por su voz clara, dulzona, melodiosa y cristalina

Hace rato que en la escena tiene fama este zorzal.

Con razón si entona un tango “plange” el bacán y la mina.

Mejor dicho, se emocionan los pobres del arrabal.

Con “Barbieri” y con “Ricardo”, dos “nenes” pa la quitarra,

en el “Centro”, donde raye, aunque “trine” en tren de farra

El más mísero “gotán”,

Es el trovero de moda, porque hay alma, fibra y gracia,

Y si los reos lo quieren, lo adora la aristocracia

Porque a más de cantar lindo…

¡Es un “morocho” bacán!...


De autoría de Enrique Dizeo, fueron publicados en el número 187 de la Revista “El Alma que Canta”, del 28 de septiembre de 1926.


Mientras Juan Raggi en el poema anterior expresa: “Yo te canto porque eres el cantor de los cantores”, de manera análoga Enrique Dizeo lo dedica a: “El más trovero de los troveros”. Los dos autores son rotundos y no dejan margen para la duda, Gardel es el mejor entre los mejores, el campeón entre los campeones.


“Es el artista, predilecto, el unico hasta la fecha”, escribía Dizeo en 1926. Han pasado más de 83 años desde entonces y la frase no se modificó, ni se modificará jamás.


Enrique Dizeo que naciera en Buenos Aires el 26 de julio de 1893, donde falleciera el 6 de mayo de 1980, también le dedicó el tango “El Morocho”, compuesto hacia 1929 aproximadamente, con música

de J. Pollicita.


De su copiosa producción Gardel le grabó los tangos: “A media noche”, “Copen la banca”, “Echaste buena”, “Jirón de Pampa”, “Maniquí”, “Pan comido”, “Primero campaneala”, “Qué fenómeno”, “Que se vayan”, “Tan grande y tan sonso” y “Viejecita mía”.



3) "CARLITOS"

(A CARLOS GARDEL)


No quiero irlas de vate, ni que la gente
me ponga banderillas de apologista...
Quiero batir un "justo" sencillamente
y este justo, compadre, salta a la vista...

Porque teniendo clase y sentimiento
y oyéndolo a Carlitos cantar diquero
no hay verso, no hay discurso, no hay batimento
para el elogio noble, franco y sincero...

¡Es zorzal, es canario y es armonía!...
¡Es milonga hecha carne y es poesía
la que surge en lo dulce de sus canciones!...

Y al oírlo otros bardos pegan el grito,
lo junan con envidia "de rabanito"
¡y se atan con alambre... los pantalones!...


Versos de Celedonio Flores, escritos hacia 1928 aproximadamente.


En este soneto, aclara que no quiere hacer una apología de Gardel, sino expresar que es el mejor cantor y no hay palabras que alcancen para llenarlo de elogios, mientras los otros cantores sólo pueden envidiarlo.


Orlando del Greco, en la semblaza de Celedonio Flores, publicada en su libro "Carlos Gardel y los autores de sus canciones", escribió lo siguiente: En vida de su amigo Carlitos, incluye su nombre en varias poesías con algunas convertidas en tangos, cosa inusitada en aquellos tiempos.


Uno de los más grandes poetas en la historia del tango, Celedonio Esteban Flores nació el 3 de agosto de 1896, en Buenos Aires, donde falleció el 28 de julio de 1947.


Gardel le grabó 21 temas en total, los tangos: “Canchero”, “Colorao, colorao”, “El alma que siente”, “El arroyito”, “El bulín de la calle Ayacucho”, “Gorriones”, “La mariposa”, “Lloró como una mujer”, “Mala entraña”, “Malevito”, “Mano a mano”. “Margot”, “Mentira”, “Milonga fina”. “Pan”, “Por seguidora y por fiel”, “Si se salva el pibe”, “Te odio”, “Tengo miedo” y “Viejo smocking”, y la zamba “Cordobesita”.



4) "PINTURITA"


Pinturita de ambiente, brochazo rante
de las noches caneras de mi arrabal,
donde el barro te enchastra los caminantes
y se diluye en sombras la flor del mal.

Pasará un organito que mueve a risa
a babucha colgado de un cusifai,
donde un loro la oficia de pitonisa
y nos tira la manga un rengolai.

El morrongo de casa sorteando el barro
atraviesa la calle conquistador,
y en el bache profundo que dejó un carro
a la luna le bate no sé qué amor.

A unas cuadras el lujo del empedrado
deschava del progreso su loco afán...
Y en un mateo rante y destartalado
una mersa de crudos cantando van.

Y la nota de un tango, triste y doliente,
se hace carne, en la noche, artera y cruel...
Mientras el del bagayo Maffia se siente
y el que se canta un tango... Carlos Gardel...


Versos de Celedonio Flores, escritos hacia 1928 aproximadamente.


En estos versos, el poeta describe una noche en un barrio porteño, donde la improvisación popular reemplaza tanto a la tradicional cotorrita del organito por un loro, como al berretín del que tocando el bandoneón, se siente que es Pedro Maffia y el que canta un tango se cree Carlos Gardel.


Si bien Gardel, fue quien más tuvo presente Celedonio Flores en sus poemas, no por eso dejó de mencionar a otros grandes valores del tango, como en este caso a Pedro Maffia y como lo hiciera en otros títulos con Azucena Maizani.



5) "SALUTACIÓN A CARLITOS GARDEL"


Después de una “paseyata” artística bajo el cielo

de los pagos europeos, entre “non altri” está él…

Abra cancha la milonga: con que a pelarse el capelo,

y a darle la bienvenida al taita Carlos Gardel¡


De garufa anda la Zamba, el estilo, el tango nuestro,

bailando está en una pata el ambiente musical...

También tenemos en casa nada menos que al maestro,

el embajador más “canba” de la canción nacional...


Cayó como anillo al dedo, llegó justo, propiamente,

dispuesto a hacer del “tanguano” compadrito y prepotente,

lo que hizo toda la “davi”, fajarlo con emoción.


¡Con que, arriba la milonga! ¡A pelarse los sombreros!

Y a pegarle un fuerte abrazo al “cusifai” más “taquero”

que lleva hasta la guitarra metida en el corazón!


Enrique Dizeo, 20 de agosto de 1931.


Casi cinco años más tarde, Enrique Dizeo vuelve a dedicarle un poema a Carlos Gardel, en este caso con un soneto bien lunfardo, donde manifiesta su alegría por el retorno de “El Mudo” a Buenos Aires.


Gardel había partido el 6 de diciembre de 1930 y ya el día 26 del mismo mes y año se presentaba en el Teatro “Empire” de París. Luego seguiría por Niza, conocería a Charles Chaplin, filmaría su primera primera película sonora (“Las Luces de Buenos Aires”) en los “Estudios Paramount” en Joinville, grabaría sus canciones en París, donde se presentaría en el “Palace” y en el “Armenonville”, regresando triunfal el 21 de agosto de 1931.




6) "CARLOS GARDEL"


De la canción hace miel

El

Cantando no hay otro igual

Zorzal.

Ninguno puede igualarlo

Carlos

Bien se merece un laurel

Gardel.

Su garganta es un tesoro;

Nadie canta mejor que él,

Y que cierre el pico aquel

Cantor de mayor decoro

Cuando abre su pico de oro

El Zorzal Carlos Gardel


Versos de Diógenes Atorra, publicados en la revista “El Canta Claro”, del 16 de septiembre de 1932.


Contundentes versos dedicados a “El Zorzal Carlos Gardel”, tal como se refiere el autor en la combinación del poema.


Como hicieran sus predecesores, Atorra manifiesta que es el mejor cantor entre todos al expresar: “Nadie canta mejor que él, y que cierre el pico aquel cantor de mayor decoro…”


No pude conseguir datos biográficos de Diógenes Atorra. No figura en el “Anuario del Tango” de Roberto Cassinelli y Raúl Outeda, ni en las efeméridas tangueras de los sitios en Internet.


Quien sí lo cita es Orlando del Greco, en la semblanza del bandoneonista Pascual Clausi, donde al mencionar sus obras dice: "La Victrolera", con la letra de Diógenes Atorra grabó Mercedes Simone y la popularísima milonga "El Paisanito", letra de Melecio Pérez (D. Atorra).


Y no estaba equivocado Del Greco, Diógenes Taborda, era uno de los seudónimos (el otro era Claudio del Valle) que utilizaba Melecio Lorenzo Pérez, tal como puede verificarse en la base de datos de “SADAIC”.


“La victrolera”, también fue grabado en 1930 por la Orquesta Típica Víctor, cantando el estribillo Vicente Crisera, mientras que “El paisanito” fue dejado en el disco el 15 de diciembre de 1944, por la Orquesta de Juan D'Arienzo, con su cantor Alberto Echagüe. En 1971 la grabó la malograda Rosanna Falasca, acompañada por la orquesta de Luis Stazo, siendo registrada también por la Orqueta Los Mancifesta.


En otras páginas de Internet, figuran más temas de Diógenes Atorra, como ser el tango “Toda una vida”, con música de Julio De Caro y letra en colaboración con Francisco Raimundo, grabado por la orquesta de Ricardo Forli con la voz del propio Raimundo y el vals “Yo que por tus besos me moría”, con música de Pascual Clausi, grabado el 3 de mayo de 1932 por Francisco Lomuto con su cantor Fernando Díaz.


Existen otros títulos de autoría de Melecio Lorenzo Pérez, como ser el vals “Tras de un rosal”, con música de Gabriel “Chula” Clausi y letra en colaboración con Francisco Raimundo, grabado por la propia orquesta de Clausi con la voz de Ricardo Ruiz; “La viuda misteriosa”, con música de Pascual Clausi, registrado en 1929 por Tita Merello y en 2001 por la cancionista Lulú y el tango “Embrujo”, que lleva música de Ricardo Legarreta.


Según la citada base de datos de “SADAIC”, también fue el autor -entre paréntesis el autor de la musica- de “Charro Sánchez” (Antonio Kopitovic), “El Carnaval de la vida”, (Alberto Cima), “El hijo del desierto” (Pascual Clausi), “La milonga de esta vida” (Antonio Varela), “Mi amargura”, (Julio Eduardo y Ernesto Rogelio del Puerto), “Plegaria de paz” (Ricardo Legarreta y Ricardo Héctor Seritti), “Sufrimientos” (Emilio Sassenus), en colaboración de Francisco Ramundo en la letra.


Para finalizar con Diógenes Atorra, de quien hablamos más que de Juan Raggi y Enrique Dizeo, debido a que es el menos conocido de los tres, digamos que es autor de un extenso poema titulado “En la tumba de los hijos del arte”, donde recuerda a Federico Curlando, Gabino Ezeiza, Juan Maglio, Ernesto Poncio, Evaristo Carriego, Pablo Podesta, Alfredo Le Pera, Angel Domingo Riverol, Guillermo Barbieri, Ruiseñol, "Principe Azul", Betinotti y Eduardo Arolas, entre otros y por supuesto en primer término a Gardel.

Vibra lira, vibra fuerte
fuerte y grave porque quiero
con acento lastimero
cantarle a la negra muerte.


Vibra lira, vibra fuerte
sobre la tumba de aquel
maestro del tango.. el mas fiel
interprete con decoro
aquel Zorzal pico de oro
que fue Carlitos Gardel.



7) "A CARLITOS GARDEL"


(Hablado)
Mano a mano!...
para cantarle a Carlitos te reformo,
porque sos el cloroformo
que me hace soñar lontano...

(Cantado)
Rechiflao en mi tristeza
hoy te evoco y veo que has sido,
el más grande ‘e los cantores
y seguís siendo Gardel...
El papá, el papito Viejo,
de la milonga porteña...
El Leguisamo del "Tango"...
del "estilo" el Bernabé.

(Hablado)
Sos un pedazo ‘e "Barracas"
un cachito de "Boedo"...
un "calito" de la "Boca",
otro "Caló" de "San Telmo"...
Algo del bajo Belgrano
y la recta de Palermo...
La picardía Criolla
del jugador de potrero...
¡Ficha de “Monte con puerta”!
de "Quinquela" Barquichuelo!...
Tango de Dios Filiberto...
Compadre Ganao p’al Centro...
Corrientes a medianoche...
y pa elevarte hasta el cielo,
te alumbra Cantor porteño;
El corazón de "Florencio"
y el sentimiento 'e "Carriego"
¡Tenés todo!
Todo lo que en vos es grande
y nadie alcanzar podía...
Tenés tu espíritu reo,
hecho a golpes en la vía...
Vos tenés para triunfar,
algo difícil de hallar:..
¡El "don" de la simpatía!
Ayer te vi en “Cuesta Abajo"...
¿Cuesta Abajo? ¡Cuesta Arriba vas hermano!


¡Cómo galopiás los años!
Si parece que recién
te acomodaran "los largos"...
Te bato de corazón...
¡Viejo!... Estás hecho un Petronio
nada más te falta el moño
para hacer la comunión.
Carlitos por primera vez
he visto en un cine,
y no hablo al "cuete"
como curdela de pic-nic...
dar marcha atrás la película,
lo mismo que “vaturete”
o papusa "Limousini"
¡Si vieras!... Aplaudiendo
pidiendo el bis...

¡Como lo oís!...
Los bacanes y bacanas
los mismos que a latigazos,
al tango lo corrieron de sus salones
la pedían a gritos...

¡Carlitos!...
La milonga porteña

te debe una estatua
¿De granito?... ¡No!
¿De piedra?... ¡No!
¿De bronce?.. ¡No!
¡De barro!... Hecha con el polvo
arrancado de "Corrientes y Esmeralda",
de la "Boca", de "Boedo"
de "San Telmo", de Barracas...
y arriba vos, con tu sonrisa clásica
teniendo entre tus manos la guitarra
y en bajo relieve "un coro de chicharras"

(Cantado)
Tomo y Obligo
Mándese un trago
Que hoy necesito

La pena olvidar...

(Recitado)
¡Cómo te abriste cancha entre los grandes!
¡Pajarito cantor de Buenos Aires!
Triunfaste en la "Meca del film"
como ayer triunfaste en "Jouvil",
tu chambergo "requintao",
tu mirada sobradora

y tu carpeta "debute"...
Ya dio las doce antes de hora,
ya se impuso en “Jolibute”,
lo eclipsaste a Novarro
a Ronal Colmá y Menjute...
Y aunque lejos...

no nos echas al olvido...
¡Que cariño!, con que amor
nos endilgas esa flor:
"Mi Buenos Aires querido"
Cuando yo te vuelva a ver
No habrá más penas ni olvido.
Ah... ¡Criollo lindo!
Si a Ramón Novarro

las pibas más preciosas,

los más lindos budines

lo recibieron, con rosas

claveles y jazmines...
yo pediré a la barra

que no lleven ni un clavel

para Gardel
que lleven mil guitarras

y en su homenaje
hagan vibrar en el cordaje
vidalas de gloria por él...
¡Por el papá!

¡De la milonga porteña!
¡por Carlitos Gardel!


De autoría de “Lopecito”, fue publicado en septiembre de 1934 y también grabado en disco.


Juan Francisco López, tal su nombre verdadero, nació en el porteño barrio de San Telmo, el 3 de Diciembre 1901 según la mayoría de los autores, aunque en el “Anuario del Tango” Roberto Cassinelli y Raúl Outeda citan el mismo día pero de 1904.


Además de recitador y cantor, como se desprende del poema dedicado a Gardel, fue autor y actor teatral, director y actor de cine y principalmente comentarista y difusor de tangos en el medio radial.


Ricardo Ancarola en su semblanza para http://www.todotango.com lo define como un pionero de la difusión del tango. Quizás no haya sido el primero, pero es considerado el iniciador de la difusión de tangos a través de programas de radio armados al efecto. Fue famoso a partir de 1937, con su programa "De Villoldo a Gardel", emitido por radio Argentina en horario del mediodía. En él recreaba la música y los hombres del tango de la Guardia Vieja. Aderezados con versos y comentarios de su propia cosecha, llenos de sabroso contenido porteño. Aquel espacio comenzaba con el tango de Villoldo "El esquinazo", interpretado por el cuarteto de Roberto Firpo.


"De Villoldo a Gardel" fue un título en el que plasmó su amor por el tango. También los difundió por radio La Voz del Aire, por radio Del Pueblo y por radio El Mundo, a través de "Esquinas Porteñas" y en algunos medios gráficos no faltaron sus notas tituladas "Acuarelas Porteñas".


Con el tango y con su decir canyengue creó espectáculos teatrales como una extensión de la radio y se presentó en pequeñas salas de nuestra capital y en numerosos pueblos del interior. Contaba con la presencia de una orquesta integrada por Nicolás Vaccaro (piano), Raimundo Petillo (violín), Juan Bautista Guido y José María Bianchi (bandoneones) y también estaban Esteban Rovatti y Vicente Sabio.


Más adelante (1958) se presentó junto al trío "Los muchachos de antes", compuesto por Panchito Cao, Horacio Malvicino y Aldo Nicolini.


En 1942 intentó una experiencia cinematográfica. El 18 de diciembre se estrenaba "La cabalgata del tango", película escrita, comentada y dirigida por él mismo. Incluía los 10 cortometrajes de Gardel y contaba con la intervención de Ignacio Corsini, Oscar Alonso, Alberto Margal, la Orquesta Típica Argentina, conformada por músicos recientemente desvinculados de Fresedo, con el cantor Ricardo Ruíz. Además un cuarteto de la Guardia Vieja y parejas de bailarines.


Pasaron los años y nuestra ciudad fue perdiendo el tango como su música excluyente y en gran parte la fisonomía y el perfil tan clásico del hombre porteño. Lopecito estaba fuera de su ambiente y decidió buscar otro distinto, aunque de características similares. Ancló frente al mar, en la ciudad de Mar del Plata, allí siguió con lo suyo, especialmente con la difusión de tangos por radio y con casi 90 años se le terminó la vida. (“Lopecito” falleció el 10 de febrero de 1994).


A esta magnífica reseña de “Lopecito”, es poco lo que puede agregarse. Podemos recordar su actuación en el cine en las películas “Canillita” de 1936 y “Los locos del cuarto piso” de 1937 y haber sonorizado la cinta muda “Flor de Durazno” de 1917, con la participación de Gardel.



Sólo me resta agradecer la importante colaboración de Pablo Taboada, quien en los comentarios de este blog y por correo particular, me recordó este poema, que fuera publicado en la revista “El alma que canta” de junio de 1935, ni bien nos dejara físicamente Carlos Gardel y que fuera reproducido por Hamlet Peluso y Eduardo Visconti en el libro “Carlos Gardel y la prensa mundial”, con un agregado en ese momento por parte del propio “Lopecito”, tal como puede apreciarse en las siguientes imágenes.






8) SIN TITULO


"¡Seguí volcando, Carlitos,

ese diluvio de notas,

cristal de cascadas rotas

y de trinos infinitos!

Que tus cantares benditos,

llanto y risa, pena y miel

son el preciado joyel

en que la patria argentina

funde el alma, cuando trina

su cantor: Carlos Gardel.


Décimas de Juan Velich


Amigo de Carlos Gardel, se conocieron cuando éste empezaba en el café del gallego Rampín de la avenida Mitre de Avellaneda. El tiempo, muy luego, los unió evocando los bailes del salón "Rodríguez Peña" donde ellos mismos habían lucido sus habilidades en los cortes del tango a la par de Elías Alippi, Supparo, El Mocho, El Cachafaz, David, Vicente Velich (su hermano) y tantos otros.


En el café de Rampín él cantaba y allí fue a hacer lo mismo Gardel por 1910 ó 1911.
Un par de anécdotas con él vividas se las llevó a la tumba, pero quedaron versos que le dedicara a su muerte y también otros que le ofrendara en vida como esta décima.


Estas referencias fueron publicadas por Orlando del Greco en http://www.todotango.com

y por Ricardo Espinosa Belén, sobre material aportado por Santiago Velich (bisnieto de Juan), en http://www.elportaldeltango.com/


En ninguno de los dos sitios, los autores indican el título de las décimas, ni el año en que fueran creadas. Personalmente estimo que debe haber sido alrededor de 1931.


Juan Velich, nació en Villa Constitución, Santa Fe, el 5 de septiembre de 1886 y falleció en Buenos Aires el 26 de abril de 1951.


Se inició como guitarrista y cantor, continuando como actor de teatro, llegando a tener en 1918 su propia compañía Velich-Sassone, como así también actor de radioteatro, debutando en el género en 1923 en “Radio Cultura”.


Colaboró en diversas publicaciones, como ser "Canciones Populares", "El Canta Claro", "El Ombú" y "La Canción Moderna" y como actor cinematográfico trabajó en la película “Confesión” (1940), “La mujer del zapatero” (1941) y “Gran pensión La Alegría” (1942).


Pero donde más se destacó fue como autor y compositor de la música popular.


De su vasta producción, Carlos Gardel le grabó los tangos, “Amigazo”, con música de Juan de Dios Filiberto y colaboración de Francisco Brancatti en la letra, “Cualquier cosa”, que lleva música de su hija Herminia Velich, “Por qué soy reo”, musicalizado por Herminia Velich y colaboración en la letra de Manuel Meaños y “Queja indiana”, con música de Juan Rodríguez.


Según Orlando del Greco y Ricardo Espinosa, Juan Velich le puso la letra al conocido tango instrumental “Rodríguez Peña” de Vicente Greco para que lo grabara el cantor Alberto Gómez con la orquesta de Adolfo Carabelli y que al parecer Gardel lo cantó en Francia, aunque no lo grabó.



Otras de sus obras, son los tangos “Destino”, “Don Alberto”, "Ensueño de Oro", "Mala Junta", “Mandria”, "No quiero a nadie", “Pájaro de oro“, "Qué gloria", "¡Qué viejo estoy!", “Sangre maleva”, "Sarita", ”Se dio juego de yo-yo”, "Tu Boca", el vals “Adela”, las milongas “La eterna milonga” y "Pa' que bronquen los otarios", la zamba "Polola mía”, la ranchera “Ahijuna canejo po rom pom pom”, y la primera conocida, el shimmy "¡Pum! Garibaldi", escrita en 1924.


El resto de sus obras, entre tangos, valses, zambas, rancheras, etc., son las siguientes: A la mujer barraquera, A mal tiempo güena cara, A mi no me hablen de pena, A mi prienda, A nadie le tengo miedo, Años bohemios, Abanico de seda, Abarajen, Adiós, Adoración, Agencia teatral, Agüita, Alambra, Amor bronca y calabozo, Amor criollo, Amor de colombina, Amor de un peluquero, Amor traidor, Amor y siempre amor, Angélica, Anochecer campero, Apriete que va la marca, Apurando el paso, Aquel bulín mistongo, Aquel muchacho bueno, Aquella rosa, Aquella virgen, Aquellos payadores, Arañazos, Araucana, Arco iris, Armonías, Arrorró mi nene, Así es mi amor, Aura que ronca la vieja, Auras argentinas, Ay penitas, Ayer creía, Ayudame, Bettinotti y sus recuerdos, Blanca luz, Bochinche en un cabaret, Buena o mala, Cada día una emoción, Cadenita del amor, Calandria, Caminito compañero, Caminito oscuro, Canción del huérfano, Canillitas, Cansancio, Cantemos, Cantinera, Carne de cabaret, Cartas amarillas, Cartas de amor, Cartas de novia, Cartas queridas, Cásate y verás, Castigo, Chicas me quiero casar, Chiflada de Bazán, Cochero de ayer, Colaciónese, Con mi cruz a cuestas, Consejos, Conventillo, Corazón, Corcho recorcho y corcho, Correntina, Cortada estuvo de fiesta, Cosa fai morettina, Cosas de carnaval, Cosquillas, Cotorro azul, Criollazo, Cuento andaluz, Cuentos de la abuela, De acá para allá, De frente al sol, De luna a sol, De mañanita, De mi flor, De mis pagos, De mis sueños, Decímelo otra vez, Defensores de Chacarita, Dejá que cante hermano, Delicia conyugal, Dime si me quieres amor, Divina juventud, Don Nicolás, Donde están aquellos tiempos, Duelo criollo, Dulce cariñito, Dulce fomento, El alma de Manuelita, El automóvil, El cordobés, El final de Santos Vega, El fraguador, El gemir de la milonga, El Otario, El picaflor, El poeta, El pulpo, El soñar de un cantor, El soldado enamorado, El soneto al día, El uruguayo Metallo”, El vagabundo, Ella, Embretao, En el alero, En el casamiento, En el día de San Julio, En un rincón de Floresta, En un rincón de Sevilla, Es mentira, Esclavos, España mía, Excelsitud, Falucho, Fe esperanza y caridad, Florcita federal, Flores, Francesita, Gato patriótico, Gaucha, Gitanilla, Gloria, Hay que vivir, Indio blanco, Inspiración, Interrogantem, Jilguerito criollo, La carne, La carrera del domingo, La carrera del empate, La carreta de la muerte, La chacarera, La cruz del amor, La flor de Santiago, La gringa, La milonga que faltaba, La pequeña martirizada, La rosa negra, La voz de los cerros, Lamento cuyano, Las campanas, Las doce han dado y sereno, Lejos de mi, Ley del juego al truco, Leyenda rea, Lezama, Libertad, Linda mi querida, Llama blanca, Loca mía, Loca emperatriz, Los diez mandamientos, Madre, Madre hay una sola, Madrigal, Mala noche, María, Maria Elena, Maritza divoica, Me pediste un tango, Mendoza, Mentiras, Mercedes, Mi cordobesa, Mi desdicha, Mi herencia, Mi viejo amigo bandoneón, Milonga bahiense, Milonga del recuerdo, Mire mire, Miseria, Moñitos, Navidad y año nuevo, Negro y bueno, No digas que no, No hay novia como mi novia, No llores madre, No me despiertes nunca déjame dormir, No se que pensar, Novias, Número fatal, Océano, Ojos claros, Olorcito, Olvido, Paga vos después arreglamos, Para el amor no hay consejos, Paraguaya yo te quiero, Paris, Pasión, Pasión gitana, Pasional, Pensando pensando, Perdón, Perdoname china, Pica pica, Pierna e palo, Pimpollos de rosa, Por amistad, Por que te quiero, Por seguir la caravana, Porto Alegre, Puedo esperar que me quieras, Puntos suspensivos, Puro corazón, Que Dios te libre, Que hacés pipolo, Que lindos son tus ojos, Que no se olvida, Que te pasa mascarita, Quereme mucho nena, Quien lo hubiera dicho, Quisiera, Rawson, Recuerdo amargo, Recuerdo argentino, Remangate las enaguas, Remembranzas, Reminiscencia cuyana, Reminiscencias”, Romance amor y pena, Rosa de Hungría, Rosa tornasol, Sábado de gloria, Sabio consejo, San Pedro, Santa Maria, Señora, Seguí mi consejo, Serenata araucana, Serrana de mi corazón, Serenata uruguaya, Sevilla mía, Si un día me olvidaras, Siga la farra, Silipiqueña, Sin descanso, Sin diagnostico, Sin estribillo, Sobre la cruz del facón, Son cosas mías, Soy lo que soy, Soy zorro viejo, Sueño de amor, Sueños, Tari tari, Te vi te amé, Terruño, Tesoro mío, Tinieblas, Tiro e lazo, Tita, Toda la vida, Torna a Sorrento, Triste noche, Tu castigo, Tus ojos me embelesan, Tuyo es mi corazón, Un floreo gaucho, Uruguaya, Vicioso, Vida, Viejo amigo, Virgencita de Lujan, Y la marcó de un tajo, Y sigo esperando, Yo no tengo la culpa, Yo quiero cantar, Yo soñé, Zamba de mi amor.



9) SIN TITULO

A través de la distancia,
de los mares y del tiempo,
lo tengo en mi pensamiento
y siempre de usted converso.
Disculpe, pues, estos versos
salidos del corazón,
y embargado de emoción
por sus triunfos y sus trinos
reciba un abrazo grande
de Sebastián Pastorino....

Décimas de Sebastián Pastorino, conocido como “Goyito”, escritas el 8 de enero de 1935.


Fueron publicadas en 1963 en la revista “Tanguera”, en una entrevista realizada al autor en su casa de Lanús, en el Gran Buenos Aires.


"Goyito", que había conocido Carlos Gardel en el Abasto, allá por el año 1908. Cuando Gardel se encontraba en los Estados Unidos, le envió una fotografía dedicada, y Pastorino, correspondiendo a esa gentileza, compuso las décimas al máximo cantor, remitiéndoselas a Nueva York.


Gardel, a su vez, contestó a "Goyito" con una carta -celosamente guardada por éste en una caja- cuyo texto reproducimos:

Mi muy estimado amigo Sebastián C. Pastorino ("Goyito"): Respondo a tu atenta del 8/1/35. Muchas gracias por la atención deferente que has tenido conmigo: aprecio en todo tu elogio por la versificación que te dignas dedicarme. "Goyito": espero, a mi regreso a Buenas Aires querido que será para septiembre, poder darte un fuerte abrazo, pasar un día en tu compañía y poder saborear los pavos de los que me hablás. Te haré el honor de comerlos como sabés asarlos. Sin más, chau... Saludos a la muchachada, especialmente a mi amigazo Héctor Wilde y vos recibí un fuerte apretón de manos de tu amigo CARLOS GARDEL.



El material publicado en la revista “Tanguera”, fue un aporte del gran fileteador Jorge Muscia, publicado en el sitio:

http://www.gardelweb.com/



En la misma página, agrega Juan Carlos Orofino: "Goyito" Pastorino, era amigo de Gardel de la época del Abasto. Trabajaba en una carnicería y Carlitos iba al negocio a buscar carne para llevar a su casa cuando era chico. Pastorino era varios años mayor que Gardel. Tenía un 20 % de fotos originales de Gardel, cedidas por Defino de quien "Goyito" también era muy amigo. El resto del "museo privado" eran fotos de revistas que Pastorino recortaba y enmarcaba cuidadosamente. Se lo consideraba allá por los 60 como el "patriarca" de los coleccionistas, por edad más que nada.

En cuanto al "amigazo" Héctor Wilde, citado por Gardel en su carta al coleccionista, cabe recordar que fue cantor y actor. Había nacido en Buenos Aires el 15 de marzo de 1898, donde falleciera el 13 de octubre de 1965.


Como cantor, en 1929 fue secundado por las guitarras de Juan Buscaglia y Angel Domingo Riverol, que luego sería guitarrista de Gardel. Su tango "Esponja", fue cantado por "El Morocho", aunque no lo llegó a grabar.

Donde más se destacó fue como actor, desempeñándose durante más de una década en el recordado programa radial "Gran pensión El Campeonato", con su personaje "Bolazo".





1 comentario:

  1. !Excelente blog, Alberto, felicitaciones!!
    Pondré enlaces a mi página.
    Un abrazo:
    Martina

    ResponderEliminar